THE REAL ROXANNE: DESDE LA CREACIÓN DEL PERSONAJE, HASTA EL SABOTAJE DE SU PROPIO DISCO

THE REAL ROXANNE: DESDE LA CREACIÓN DEL PERSONAJE, HASTA EL SABOTAJE DE SU PROPIO DISCO

Cuando el grupo UTFO (Untouchable Force Organization) lanzó la canción “Roxanne, Roxanne” en 1984 nadie se esperaba la repercusión inusual que tuvo. En primera instancia, con la respuesta “Roxanne Revenge” de una joven emcee de Queensbridge llamada Lolita Shante que debido a la postura que adoptó en su freestyle (enfrentándose al tema original como si fuera la mujer de la que hablaban los UTFO), devino en la aclamada rapera Roxanne Shante. Pero eso no quedó ahí. El grupo quería materializar ese personaje, encontrar a alguien que pudiera adoptar la idea que tenían sobre la muchacha de la canción. La respuesta estaba en un bar de Brooklyn, donde una de las meseras, cantaba canciones de las Mary Jane Girls mientras limpiaba las mesas. Adelaida Martinez estaba por convertirse en The Real Roxanne. Un proyecto que tuvo sus discos, singles, beefs, shows, además un desenlace funesto ligado -una vez más- al manejo erróneo y machista de la carrera de una rapera dentro de la industria musical. ¿Quién fue y qué pasó con “la verdadera Roxanne''?

Por: Franca Hernandez (@FranHernandezN)

Antes de convertirse en (la segunda) The Real Roxanne, Adelaida Martinez trabajaba medio tiempo como mesera en un bar de Brooklyn y, en sus ratos libres, ensayaba junto a su grupo de rap The Choice MCs (1981) bajo el a.k.a Dimples Love. Este cuarteto se presentaba en todas las batallas que se daban en el club Disco Fever (South Bronx) los jueves por la noche. Para ese momento, Martinez escribía poesía y no tardó demasiado en unirse al rap. Durante los enfrentamientos, los tres emcees varones se iban presentando uno por uno, mientras que Dimples Love era el as bajo la manga. Cuando todos terminaban sus barras, ella aparecía desde el fondo con un vestido de lentejuelas dorado, peinado batido acorde a la época, encima de tacos stilettos y maquillaje perlado. La piba enmudecía al público por lo disonante que era su imagen entre los otros competidores, solo bastaba para que diera sus primeras líneas y la gente explotaba eufórica.

En 1984, nace el revuelo con el tema “Roxanne, Roxanne” de UTFO (Untouchable Force Organization). Mientras algunos oyentes buscaban a la verdadera muchacha de la que hablaba la canción y Roxanne Shante se ganaba las miradas con su nuevo nombre, el grupo de raperos se puso en campaña para encontrar a una emcee que pudiera encarnar el personaje, y que de esa manera se pudiera seguir con el éxito comercial del fenómeno. La primera elegida fue Elease Jack quien grabó el tema “The Real Roxanne” a forma de prueba, pero los productores no quedaron muy convencidos y decidieron retomar la búsqueda. Mientras tanto, existieron múltiples Roxannes que ocupaban el lugar de Elease en los shows.

Paul Anthony George, quien era miembro del grupo Full Force (y productores de los UTFO), fue quien fichó a Martinez mientras trabajaba. Adelaida estaba cantando la canción “All Night Long” del grupo Mary Jane Girls mientras limpiaba cuando Anthony se le acercó y le dijo “¿Así que sabes cantar?”, ella pensó que era solo otro hombre más intentando acosarla y casi le da vuelta la cara, “Si, ¡¿Y qué?!”, le contestó ella. El productor se percató de que ella no lo conocía y recién después de que se presentó empezaron a hablar de música, de Roxanne, Roxanne; y de que la reconoció por las competencias en Fever. El productor le ofreció hacer una audición en la casa de uno de los miembros del grupo, ella asistió y luego de rapear y cantar la respuesta que inmediata, todos coincidían en que ella era la verdadera Roxanne.

Adelaida construyó el personaje junto a los raperos, ella ya mezclaba una imagen entre lo ‘girly’ y lo ‘tomboy’ haciendo sus propios conjuntos: trajes “masculinos” de dos piezas, con tops y zapatillas; o vestidos brillantes con camperones deportivos y tacos. A eso se sumó la impronta confrontativa que traía de las batallas, se agregaba la herencia latina que venía de sus padres puertorriqueños y se materializó en el disco “The Real Roxanne” de 1988.

Ese vinilo, que tiene el mérito de ser el primer disco de rap grabado por una rapera latina, contó con varias canciones escritas por ella, además de ser co-productora durante el proceso de creación junto Jam Master Jay, Howie Tee, y Full Force. La canción “Bang Zoom (Let’s Go-Go)” se posiciona como la más exitosa en términos comerciales ya que alcanzó el puesto N° 11 como mejor single en el chart de UK Top Hits. Pero “Look But Don’t Touch” fue la que trascendió entre los amantes del Hip-Hop, no solo porque fue un buen tema, sino que también inició el mega beef “The Roxanne Wars”.

The Real Rox tenía que mantener su imagen hasta el último aliento, por lo cual tuvo que defender su nombre ante Shante. Quien conozca un poco de la historia de esta emcee de Queensbridge sabe que ella nunca jamás da el brazo a torcer, volaron palos durante meses y es considerado uno de los más grandes beefs de su época. De todas maneras, Martinez contó tiempo después que esa pelea fue más por una estrategia comercial y que realmente no tiene ningún problema Lolita. Además de que ella estaba en contra de la idea de poner a dos mujeres a pelearse y rebajarse encima de un escenario por no ser algo acorde a los valores con los que creció en su barrio. Intentó hablar con Shante, pero le pareció que no fue “cooperativa” con el asunto que se mostró muy “inmadura” en su momento. Por eso dio un paso al costado. Ese beef le consagró una gran popularidad entre los raperos y dio pie a que se pensara en un segundo disco. Lamentablemente, ahí es donde arrancan los problemas.

Por muchos años se consideró que el disco “Go Down (But Don’t Bite It)” de 1992 no tuvo una venta fructífera. Lo que muchos no sabían es que esto nada tenía que ver con una mala estrategia de venta, sino que Martinez misma no quiso continuar con el proyecto. En una entrevista de 2018, Adelaida explicó que la intención de la disquera era dar un paso más con su imagen “provocativa” (entiéndase esta palabra en todas sus connotaciones) para reinventar su imagen, el problema es que no la representaba bajo ningún aspecto. En ese momento tenía dos hijas, estaba preocupada por el mensaje que transmitía el disco, y dejó en claro que si ella no quería que las pequeñas escucharan su música entonces no podía sentirse cómoda con que otros vean ese trabajo. 

Este vinilo fue anterior a la imagen de Lil’ Kim -a quien Rox pone como referencia para explicar a donde apuntaban con esta nueva impronta que querían generar- pero no era algo para ella. Durante la grabación propuso varias ideas para tratar en las canciones, como la concientización sobre enfermedades de transmisión sexual o problemáticas que afectan particularmente a las mujeres. Todas fueron rechazadas. Entonces lo único que les pidió a los productores es que, si querían llevar adelante su idea, que lo hagan funcionar porque cuando eso saliera a la luz todo el peso, el acoso y los comentarios iban a caer sobre ella. No al revés.

En el ‘92, con el disco entero grabado dio uno de los primeros shows en DC. Antes de que comenzara a sonar la base, Adelaida dio un pequeño discurso donde explicó que no se sentía cómoda con lo que estaban por escuchar. Sólo rapeo un par de canciones y no logro terminar el show. Salió del escenario, se encontró con el productor del disco Chubb Rock y le dijo que no podía continuar con el proyecto, que el disco era genial, que él era un gran escritor y productor pero que simplemente eso no era para ella. Incluso le ofreció cederle los derechos a otra rapera para poder continuarlo. Nada de eso sucedió, solo su despedida de la escena.

Desde entonces su vida cambió radicalmente, pasó más tiempo con su familia, además de empezar a trabajar en hospitales y centros de emergencia como enfermera. Hoy en día lleva adelante varias charlas sobre las problemáticas que enfrentan las personas que no pueden costear sus tratamientos en los servicios de salud estadounidenses, milita los proyectos que fomenten un cambio en la estructura sanitaria del país, como también aquellos que profesen una manera justa de reconocer el tiempo trabajado para obtener jubilaciones dignas. Su última aparición en el mundo de la música fue con el lanzamiento del single “I Can’t” en 2019. Donde conserva el sonido de los teclados y sintetizadores propios de su época dorada pero no rapea, solo canta.

 

 

Foto de portada original de Michael Benabib

CATEGORIES
TAGS

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )
A %d blogueros les gusta esto: