LA BATALLA QUE ME MARCÓ: DTOKE VS KLAN 2019

LA BATALLA QUE ME MARCÓ: DTOKE VS KLAN 2019

El histórico momento vivido en la final de FMS Argentina 2019 fue el enfrentamiento que más me emocionó.

Por: Macarena Varela

Recuerdo el calor agobiante de ese día. La espera en la fila bajo el rayo del sol, antes de que se abran las puertas del Movistar Arena. Era la primera vez que asistía a una jornada de FMS en vivo. Como en cada final, muchas cosas estaban en juego. Desde la previa, sabía que aquella tarde iba a presenciar un evento histórico. Lo que jamás imaginé es que sería testigo de uno de los momentos más emocionantes de la historia del freestyle.

Suelo comparar las batallas de free con el fútbol. Encuentro muchas similitudes entre las competencias y el deporte que más apasiona a los argentinos, y a muchas personas en todo el mundo. Los análisis, las estadísticas, las críticas, las «chicaneadas». El mejor jugador del mundo Messi o Maradona, el mejor gallo, Chuty o Aczino. La mejor selección, la mejor FMS, Argentina o España. Al final de cuentas, ambos son competencias. El freestyle se convirtió en un deporte apasionante, que mueve multitudes, que genera polémicas y, sobre todo, fanatismo.

Como en muchas oportunidades, hay personajes dentro de ciertas disciplinas que se destacan por romper esquemas y desafiar lo establecido. Son personas que se salen de la norma, que se distinguen por ese talento innato que tienen. La hazaña de Dtoke aquella noche durante la batalla vs Klan me recordó al primer gol del Diego contra los ingleses, y lo que significó para toda una generación —y para la historia del fútbol mundial— la mano de Dios.

Quizás, al comienzo no tomé conciencia de lo que realmente estaba sucediendo. Durante la primera ronda, Dtoke dejó a varios descolocados, incluyéndome. En el ambiente podía sentirse esa confusión, no se sabía exactamente qué estaba sucediendo. “Antes que una mierda de tres puntos está un amigo”, remató Gastón Serrano. En ese momento no era el bicampeón argentino y campeón mundial. Era Gastón el que rapeaba frente a Lucas Santo. El rostro de Klan apareció en pantalla gigante, observando a su amigo —y rival— emocionado. Fue entonces cuando comencé a entender la magnitud de la situación.

Luego llegaron el easy y el hard mode de Klan y la gente comenzó a emocionarse y a comprender lo que estaba pasando. “Dto es diferente al resto, me está ayudando, no es ningún pretexto”, admitió el MC que se estaba jugando el descenso de la liga. “El arte se ve en la calle no en los likes de los Insta” continuó rapeando, y para ese entonces hasta la voz de Misionero se quebró. “A mí solo puede votarme la calle y mi madre”, volvió a disparar el rapero de zona sur, con ese sentimiento que lo caracteriza, y soltó frente al micrófono “aguante Dtoke”, rompiendo con todos los esquemas del juego.

Pero la mayor explosión aún no había llegado. Dto volvió a rapear sin respetar el formato, sin utilizar las palabras que aparecían en la pantalla, sin las muletillas que lo caracterizan. “¿No entienden que somos diferentes y en Europa nos envidian porque no está esta gente?”, expresó el rapero recibiendo la ovación de todo el público presente, de sus compañeros, de su rival, del host, del DJ, del camarógrafo sobre la tarima, y hasta del jurado, a pesar de haberles pedido explícitamente que lo califiquen con cero.

Fue como ver a Maradona —salvando las distancias— corriendo por el campo de juego mientras miraba de reojo al árbitro. El Diego sabia que había sido con la mano. Dtoke sabía que no había respetado las reglas del juego. Mientras, 13.000 personas coreaban su nombre, como los hinchas presentes en el estadio de fútbol. Los otros competidores aplaudiendo de pie, como el equipo corriendo detrás de Diego, sumándose al festejo. Los jueces votando y tomando una decisión que sería motivo de debate hasta la actualidad. Así como los ingleses le reclamaron al árbitro para que anule el gol, las críticas no tardaron en aparecer en las redes sociales.

Dtoke había escrito un nuevo capítulo en su historia como leyenda del freestyle argentino.  Recuerdo que luego de esa jornada, Dto escribió en su cuenta de Instagram “no soy “profesional” tienen razón, yo no soy profesional, yo soy rapero”. ¿Con qué vara se puede juzgar esa batalla? Dtoke y Klan rapean hace años, incluso antes de que muchos de nosotros conozcamos el rap, ellos ya estaban rimando. Antes de que el freestyle se convierta en un deporte profesional, ellos ya sabían de victorias y derrotas. Ellos ya conocían los triunfos y fracasos cuando el premio más grande era el honor, cuando el único título era el reconocimiento de otros MC’s que, a su vez, eran amigos y maestros, más que rivales.

Muchas veces hay más en juego que un resultado. Se juega con el corazón y no con la cabeza. Sobre todo en el freestyle, donde, justamente, lo que lo hace tan especial es la improvisación pura en el momento, el arte de transmitir un mensaje espontáneo y lograr causar emociones. Aquella noche sentí que por un momento no importaba el formato, ni siquiera importaban los skills, ni los campeonatos ganados. Dtoke y Klan dieron una cátedra de valores de los hip hop, de unión, amor y respeto. En esa batalla ganó el rap.

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