ANTOINETTE: RESILIENCIA DE LA GANGSTRESS DEL BRONX

ANTOINETTE: RESILIENCIA DE LA GANGSTRESS DEL BRONX

“Me hacía llamar The Gangstress porque liquidaba con mis rimas”, explicó la rapera Antoinette en una entrevista de 2019 durante el lanzamiento de su libro “All That Glitter”. Esta rapera oriunda del Bronx es recordada por dos cuestiones puntuales: su beef con Mc Lyte y por ser considerada la versión femenina del rapero Rakim. Pero nadie hace su nombre en la escena del Hip-Hop solamente por ir a la par del nombre de otros raperos y raperas. El peso en las letras de The Gangstress fueron una joyita que gravitó durante la Golden Era del rap, un talento que se nucleó en dos discos para posteriormente desaparecer por completo de la escena.

Por: Franca Hernandez (@FranHernandezN)

El rap en la vida de Antoinette Lovell Patterson estuvo desde ese primer momento donde sus compañeros de secundario le enseñaron a rapear durante los almuerzos, la cafetería era el cuadrilátero de batalla y las rimas fluían entre golpes de euforia contra la mesa o regaños de los directivos. Como muchos artistas de la escena del rap, esta rapera oriunda del Bronx comenzó escribiendo poesías que, inevitablemente, se convirtieron en canciones. En principio, con un pequeño grupo de pibas llamado “The Feminine Force” con quienes rapeaba habitualmente, incluso llegaron a dar shows junto al ‘Príncipe de Bel Air’ en Filadelfia. Cuando ese proyecto se disolvió, decidió seguir por su cuenta como solista y junto a su compañero Fat Doug grabaron su primer demo “I Got An Attitude” a finales de los 80’s.

Ese breve vinilo cayó en manos del productor Jay Ellis quien ofreció el trabajo de Patterson a la productora Next Plateau Records (la misma que tenía los derechos de las canciones de Salt-N-Pepa). Cuando Ellis llevó el disco a las oficinas y lo escuchó junto al director, Eddie O’Loughlin, nadie estaba muy convencido de ese trabajo, excepto por un productor que estaba escuchando las mismas rimas, pero desde el cuarto de al lado. HurbyLuv BugAzor entró preguntando quién era esa rapera y que la quería en su próximo disco. El single lo escucho en septiembre, en noviembre de 1987 lanza “I Got An Attitude” bajo su producción y Antoinette recién se entera cuando el single llega a la radio. Más adelante la suma a la recopilación “Hurby’s Machine ‎- The House That Rap Built” en febrero del ‘88 y para mediados de ese mismo año ya empezaron a encaminar el primer LP solista de la rapera.

Si bien, a simple vista, parece un inicio bastante sencillo, poco a poco se fue convirtiendo en un camino bastante sinuoso. Partiendo de la base de que Antoinette fue obligada a firmar su primer contrato discográfico bajo presión de Ellis, eso hizo que no pudiera estar al 100% junto a Hurby Azor durante la producción del disco ya que el trabajo de ella le pertenecía casi en su totalidad a Jay. El segundo punto es que la imagen personal que pensaron para el lanzamiento no tenía nada que ver con las letras, eso se ve muy claramente en el disco debut “Who`s The Boss?” (1989), donde la foto y diseño de la portada no tienen nada que ver con las rimas que viene a presentar la Gangstress. Este punto se confirma en una entrevista realizada durante 2018 donde ella misma explica que quisieron transformarla en una versión “girly” pero que la cadena de oro gruesa -en honor a Rakim- era mucho más fuerte que las estrategias de venta.

El disco nos presenta a Antoinette entre samples de James Brown y el ritmo de la mega reconocible Incredible Bongo Band. No se escapa de la introducción tradicional de un disco de rap: se presenta, se planta y rapea contra todo aquello que se interponga. Quien preste atención al estilo puede reconocer la influencia de Rakim sobre sus rimas, algo que incluso para el mismo rapero fue algo llamativo. Azor lo invitó durante la grabación de ese primer disco y se lo dijo en la cara: “Realmente me haces acordar mucho a mi”. Eso le abrió las puertas para sus primeras giras junto a la voz de “I Ain’t No Joke”. Más tarde, fue parte de colaboraciones y shows junto a Big Daddy Kane. Pero lo más llamativo es el beef sin querer que se armó a partir de este disco y que Antoinette recién descubrió el porqué hace menos de dos años.

Para fines de 1989, una de las raperas que mejor había delimitado la cancha era, sin duda, Mc Lyte. Además de destacarse por su manejo del storytelling, era sabido que ella no solía meterse en beefs porque no era algo que le llamaba mucho la atención. Lo que sucedió con esta pelea es que todo fue un asombroso malentendido. Si, así como se lee. En principio, el productor de Lyte le había ofrecido un trato a Hurby para que en el disco de Antoinette hubiera de manera explícita una rima contra Lyte, pero eso nunca se concretó. La piba de “Ruffneck” sabía vagamente sobre este acuerdo, pero jamás supo cuándo iba a empezar. Un día, Lyte y sus guardaespaldas volvían de un show cuando una de las canciones de The Gangstress empezó a sonar en el estéreo del auto. Los hombres creyeron que la rima estaba dirigida a ellos y le dijeron a la rapera que tenía que defenderlos. La llevaron a la cabina de grabación y esa misma noche hicieron el tema “10% Diss” contra Antoinette.

The Gangstress no entendía absolutamente nada, lo único que sabía es que quería responderle ya que la acusaron de robar un beat y ser una fake rapper. Lanzó “Lights Out, Party’s Over” contra Lyte y ella le respondió en “Shut the Eff Up! (Hoe)”, que dio por finalizado el beef. Por mucho tiempo se creyó que el silencio de Antoinette fue por sentir que había perdido la batalla, la verdad es que Jay Ellis le prohibió que continuara con el beef porque no iba en consonancia con la imagen que él había planificado con la rapera en el contrato.

Antoinette supo la verdad de todo este entramado sin querer, recién en 2018 a partir de una entrevista que dio Mc Lyte en la radio. Hasta entonces sólo habían hablado por teléfono cuando Lyte se comunicó con ella, durante épocas del beef, para decirle que no valía la pena la pelea porque eran muy pocas las mujeres en la escena como para generar una rivalidad que pretende eliminar a una de ellas. Recién en 2008 se vieron por primera vez cara a cara.

Para su segundo y último disco, “Burnin at 20 Below” (1990), la impronta de Hurby es mucho más grande que la de Antoinette. Ya se pasa a un rap mezclado con R&B que conserva las rimas clásicas en las estrofas, pero estila a sumar coros en los estribillos. Mismo, las canciones dejan de ser tan confrontantes para hablar más sobre amoríos, con las brillantes excepciones de “Let’s Take It From The Top” y “Who Gives The Orders”. Si bien la rapera logró tener buena reputación con ambos discos, además de salir de gira con varios raperos históricos, no quiso seguir con su carrera. Esto se debió esencialmente a que tanto Azor como Ellis estaban ganando casi el triple gracias a los contratos. En una entrevista de 2019, Antoinette cuenta que en ese momento todo el mundo estaba ganando dinero con su trabajo menos ella y que solo podía mantener una vida económica sana a gatas para su hija.

Otra de las razones por las cuales la rapera del Bronx se aleja del mundo de la industria musical es porque sufría violencia de género por parte de su ex pareja. Estos dos puntos de su vida, las estafas por parte de los contratos y el calvario que vivió junto al padre de sus hijas, es lo que hizo que cambiara el rumbo en su carrera. Primero escapando de su casa y juntando fuerzas para realizar la denuncia correspondiente, luego se metió a estudiar contaduría y finalmente empezó a organizar charlas informativas para jóvenes.

Hoy en día se dedica a divulgar información para artistas chicos y que así aprendan a leer los contratos, además de asesorar a aquellos que son estafados o necesitan rescatar sus catálogos. Asimismo, colabora con múltiples organizaciones que se dedican a contener, acompañar y ayudar a mujeres que son víctimas de violencia de género. Todo este recorrido es lo que ella volcó -más detalladamente, por supuesto-  en su último libro “All That Glitter”, como un intento de poner su experiencia personal como ejemplo de resiliencia. En los últimos años fue mencionada por Vice dentro de las 50 Divas del Hip-Hop, se la vio como jueza en competencias de rap con ligas femeninas junto a Lady Of Rage, participó en la gira de “Yoyo and Rakim & Eric B” de 2018 y no perdió ni un 10% de attitude.

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COMMENTS

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    Facundo Adrián 2 meses

    Buena nota
    Te estaría faltando escribir sobre Sweet Tee, Roxanne Shante y Queen Latifah y ya tenés a las más destacadas de los 80s

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