2016, EL AÑO QUE CAMBIÓ EL FREESTYLE

2016, EL AÑO QUE CAMBIÓ EL FREESTYLE

De un tiempo a esta parte, el universo que rodea el circuito de las batallas se ha regido por unos pilares que se terminaron de construir en torno al año 2016. Desde ahí, el freestyle asiste a uno de los mayores pasos adelante que ha dado en toda su historia.

Por: Sergio Murillo (@murillo37_)

El mundo de las batallas venía de ver cómo un joven Arkano, seis años más tarde de convertirse en niño prodigio, se consagraba campeón internacional. Lo hizo en Chile, tras un beso y una gorra en el suelo; arrebatando la oportunidad de un Aczino hambriento por la victoria. Cuando el brazo de Arkano apuntó al cielo chileno terminó una época. Estaba por comenzar un nuevo año en el que se produciría un cambio de paradigma.

¿Qué pasó ese año en Red Bull?

Red Bull batió récords de audiencia. Arrancaba la temporada 2016 y las expectativas estaban más altas que nunca. Lo cierto es que esta explosión se produjo de manera simultánea en la mayoría de países hispanohablantes. Esta edición fue histórica. Desde España, un anuncio hizo eco en todas las tarimas: Chuty volvía a competir. Las regionales españolas demostraron una calidad estratosférica. Ese verano, Skone se robó el oro. En las costas argentinas llegó la recompensa al esfuerzo y a la participación. Papo, que rozaba el trofeo con las yemas de los dedos desde hacía tres años, arrebató el primer puesto a Sony. En México, Jony Beltrán se alzaba con la victoria y situaba al país azteca como una de las principales potencias de cara al futuro venidero. La internacional celebrada en Perú tenía todos los ingredientes para pasar al libro de historia de las batallas. Y así fue. Jota sacó a relucir su papel de local y Skone supo jugar sus cartas. El español se impuso en un duro enfrentamiento cuyo aliciente principal fue el público.

 

¿Qué otras competencias tomaron importancia?

Sin embargo, también fue el año de la oposición al gallo de los huevos de oro. La gran alternativa a Red Bull, entonces competición hegemónica del universo freestyle, era Batalla de Maestros. La final internacional del evento tuvo a Aczino y a Teorema detrás de los micrófonos. La victoria cayó del lado del segundo en una venganza que asestó al mexicano un golpe de realidad. El chileno apuntaba a la élite mundial. Más allá de las fronteras de BDM, brilló con fuerza Big Bang 2016 y adquirió importancia el nombre de God Level con una estelar participación de Akapellah.

Pero, ¿qué tuvo de particular el 2016? En otras palabras, ¿qué influencia tuvo en el universo de las batallas a título posterior? La respuesta es simple: su legado. Este fue el último año de una transición que había comenzado con la época post-parón. Los elementos que surgieron durante estos doce meses sustentarían, junto con aquellos que ya se habían consolidado en los años anteriores, los pilares de lo que a día de hoy puede entenderse como freestyle.

Uno de los principales factores que permitió este cambio fue la característica mediática de las batallas de calle. Chavales que bajaban al parque a rapear habían amanecido una mañana siendo ídolos de masas. El fenómeno Quinto Escalón fue sinónimo de revolución y lavado de cara. Toda una generación de jóvenes protagonizó el que quizá haya sido el auge del hip hop más grande del país argento. Nombres como Duki, Paulo o Lit Killah salieron de la plaza para echarse conciertos a la espalda. Otros como Klan, MKS o Replik reinaron en el panorama batallero. Y otros como Trueno o Wos decidieron hacer ambas. De cualquier forma, esta explosión de talento, que llevaba años cocinándose, alcanzó su punto de cocción justo en el año 2016. Las batallas y el panorama musical internacional firmaban entonces un pacto de hermandad conjunta que todavía hoy les une.

México y Chile daban sus primeros pasos profesionales en ese terreno con El Club de la Pelea y la DEM, respectivamente. En Perú, un joven Jaze creaba junto a sus amigos el colectivo Soporte Alterno. Sin embargo, donde el panorama callejero vio su época dorada, pese a no tener comparación con el caso argentino, fue en España. Fullrap llegó a realizar un evento nacional que, si bien no eclipsó a Red Bull, sí planteó la competencia como la segunda a tener en cuenta. Un movimiento de la calle, con la facilidad de la calle y sin tanta parafernalia. En el seno de esta filosofía y bajo la sombra de las farolas madrileñas aparecería poco después Bnet.

Los MC’s que llegaron ese año a la élite se consolidaron como referentes en sus respectivos países. Es el caso de Valles-T o Drose. Otros se mantuvieron en la cresta de la ola, como Aczino. El mexicano bajó a los infiernos durante las competencias de este año para resurgir, como el ave fénix, la siguiente temporada. Se produjo así en 2016 una convivencia entre la anterior generación de batalleros y la debutante que alcanza la actualidad y que, por cuestiones naturales, cada año cambia, ya que los sorpresivos debutantes de un año serán los veteranos del siguiente por norma vital y definición.

¿Cómo cambiaron las batallas?

Con el profundo cambio de los nombres que conformaban los carteles de los eventos y, por supuesto, en las propias competiciones, era lógico pensar que la manera de batallar cambiaría. El objetivo seguiría siendo el mismo, pero la lógica de su consecución no. Algunas herramientas clásicas se mantuvieron, como el ingenio. Se alteró la manera de entender el flow. Pocos MC’s entonaban o apostaban por una fluidez clásica, y el 2016 fue el año por excelencia en el que se difundió el uso del doble tempo; abanderado por Chuty y con la eterna figura de Kódigo a sus espaldas. Ante todo, se impusieron la argumentación y la coherencia. Ganar la batalla y demostrar al público que tenías razón. A raíz de todo esto, se superó el viejo formato libre y sin temática, que lejos de vivir en el olvido, se complementó con un sinfín de oportunidades: palabras, imágenes, disfraces, terminaciones. Hubo detractores y hubo amantes del cambio.

La variedad de alternativas diferentes a Red Bull, la mudanza en los letreros que señalan los participantes de un evento, la evolución en las habilidades a la hora de rapear y la alteración en la lógica de los enfrentamientos tuvo consecuencias trascendentales en el universo de las batallas. Al año siguiente comenzaría la primera temporada de FMS España, Duki sacaba She don’t give a fo y Aczino levantaba el cinturón de campeón internacional. El freestyle había superado uno de los puntos de inflexión más importantes en toda su historia.

Vídeos originales de: Redbullbatalla y BDM TV

Imagen original de: Twitter (@elquintoescalon)

CATEGORIES
TAGS

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )
A %d blogueros les gusta esto: