BYTCHES WITH PROBLEMS: TODO CHISTE ESCONDE UNA VERDAD

BYTCHES WITH PROBLEMS: TODO CHISTE ESCONDE UNA VERDAD

Quienes en su momento escucharon el disco de Bytches With Problems a escondidas o las tildaron de vulgares, hoy las describen como “adelantadas a su tiempo”.

Por: Franca Hernandez (@FranHernandez)

Bytches With Problems (BWP) fue un dúo controversial de principios de los noventa formado por Lyndah McCaskill y Tanisha Michele Morgan. Junto al grupo Hoez With Attitude (HWA), son consideradas parte de las joyas que no pudieron salir del underground, básicamente por las letras y a los temas que tocaban en sus canciones. En 1991 intentaron sacar su disco “The Bytches” -muy adelantado a su tiempo- con canciones que según su manager, Russell Simmons, eran a modo de chiste. Pero el mismo derivó en una disputa entre los sellos de la compañía discográfica con la que habían firmado: Columbia Records ¿Por qué no querían comercializar el disco?, ¿qué decían en sus letras?, ¿eran realmente un chiste?. Este es un repaso de su carrera, con el foco en este disco en particular -y prepárense- porque acá la etiqueta de Parental Advisory es un sticker de Disney.

Entre finales de los ochenta y principios de los noventa, surgieron dos grupos de rap/ R&B que buscaban desafiar, asociarse y a la vez burlarse de raperos que ya estaban instalados en la escena. Primero apareció Hoez With Attitude (H.W.A) en 1989, un trío de Compton conformado por las MCs Jazz, Diva y Go Di; mostrándose, obviamente, como la “versión femenina” del histórico grupo N.W.A, bajo la firma de Ruthless Records. Las letras sexualmente explícitas ya empezaban a ser una realidad y las H*ez fueron la punta de lanza para que eso pase. En 1991, Russell Simmons presentó al nuevo grupo que estaba representando, tan explícito como H.W.A, mil veces más crudo, misándrico por momentos y con un humor ácido que causaba estragos. Bytches With Problems, nace en West Coast como la contracara del controversial grupo 2 live Crew. Y la revalorización del insulto “Bitch”, viene del acrónimo: Beautiful Young College Honey’s en’ Shit.

El dúo compuesto por Lyndah McCaskill y Tanisha Michele Morgan tenía el poder de endulzarte el oído mientras te arrastraban por el suelo. Esto llamó la atención de su futuro manager y gracias a él obtuvieron su contrato con Columbia Records para sacar su disco desde el sello No Face en 1991. Mark Sexx, quien fue productor del proyecto, se ocupó de escribir alguna de las letras, lo cual generó más controversia por seguir la misma línea narrativa que 2 Live Crew. Desde su gestación, se sabía que el álbum venía armado hasta los dientes. Todos estaban de acuerdo con que el contenido “solo era comedia”, pero si uno se aleja un poquito de las risas, ve que en el trasfondo hay algo mucho más grande.

 

El tema más conocido de este disco alcanzó el Nº6 en los charts de EE.UU como mejor canción de rap. “Two Minutes Brother” es una burla a la masculinidad tóxica, a quienes se pavonean hablando de lo buenos que son en la cama y cómo pueden tener a cualquier mujer pero “solo duran dos minutos”. Esto generó gran repercusión por considerar que sus letras eran muy explícitas en contenido sexual, aún no existía la figura de Lil’ Kim o Foxy Brown, no era algo socialmente aceptado, por lo cual muchas de sus canciones fueron consideradas netamente “vulgares”.

Las pibas de West Coast arrancan con el tema “Comin Back Strapped” . Se escucha a Tanisha discutiendo e insultándose con un hombre, eso avanza hasta gritos y golpes entre ellos, la MC se va y le da la primera advertencia en el pie de la primera barra: “estoy yendo a mi casa a buscar mi maldita pistola”. Así de tranquilo empieza el disco. Lyndah se suma en los próximos versos, ambas afirman que algunos “hermanos” las maltrataban, insultaban y golpeaban. Cuando los encuentran empiezan una balacera, con el auto en movimiento, al grito de “encontré algo para tu trasero”, lo demas ya lo pueden suponer.

“Wanted” es el segundo tema, abren las sirenas de un auto de policía, se funden en la base de “Get down on it” de Kool & The Gang y aparece Lyndah disparando sus letras contra la policía. Si primera línea es un shout out a Eazy-E, en referencia al tema “Fuck the Police” de N.W.A, y reclama que solo por ser una mujer negra siempre está jodida cuando sale a la ruta, la policía los detiene constantemente porque piensan que seguro todo lo que tienen es robado. Que se la llevaron a ella y a su chico, sin pruebas en su contra, a pasar la noche en la comisaría. La canción es como ver otra situación de lugar paralela al tema original de N.W.A. Años después de que lanzarán el disco, esta canción obtuvo su video musical, las pibas pagaron para usar las imágenes originales de la golpiza a Rodney King en manos de la policía de Los Ángeles. Sumamente emblemático, el caso de King fue la gota que derramó el vaso para que se desataran los trágicos Disturbios de L.A en 1992. En una entrevista Lyndah explicó lo siguiente: “Por años los raperos estuvieron hablando sobre la brutalidad policial y nadie tomó cartas en el asunto, la justicia nunca existió. … Ahora que fue grabado, que fue filmado durante la acción (y visualizado), esperamos que la gente no se olvide de esto en una semana”.

El tercer tema, “Cotex” es el más controversial de todo el disco, y esto no se debe a que los subsiguientes sean más tranquilos, sino porque en un track solo las pibas juntaron tópicos como: la menstruación, la explotación laboral y el racismo. Lyndah tiene una discusión con su empleador, ella le dice que está indispuesta y no puede trabajar por los cólicos, a su vez tiene que ir a buscar a su hija al colegio, su empleador le reprocha que eso es una excusa porque se sabe que “a la gente como ella no les gusta trabajar”. Si no trabaja no puede comprar los productos de higiene, y en el trayecto de la canción la MC cuenta como la obligan a trabajar toda manchada. Por suerte, terminó renunciando.

Tanto “Two Minutes Man” como el tema “Is the P**sy still Good?” , son sumamente explícitos. El último es la gran madre de la canción “WAP” de Cardi B y Megan The Stallion. Un encuentro sexual que termina con una de las chicas retirándose antes de lo previsto, un chico confundido que reclama “¿me vas a dejar así?” y una respuesta fuera de serie: “Sí, porque eso hacen con todas las perras”. En algún punto, las Bytches pavimentaron el suelo para discos como “Hard Mode” de Lil`Kim, con quien comparten el concepto de libertad sexual y también muestran interludios o inicios que se basan en las típicas “charla de chicas”. Esto logra que los temas se vuelvan más íntimos porque lo escuchas como algo familiar, como si pudieras ser parte de la conversación, es la adrenalina de estar expuesta a que otros se enteren de como hablas en la privacidad de un grupo.

En otras canciones como “No Means No” se ven otro tipo de burlas pero para aquellos que todavía no comprenden qué significa consentimiento; “We Want Money”, como bien lo dice el titulo, solo son Lyndah y Tanisha diciendo que lo único que quieren es dinero; y el tema “Fuck a Man” habla de cómo es criar a un hijo siendo madre soltera, mientras cuestionan a los padres que abandonan su hogar alegando a que la burla y la culpa siempre cae sobre ellas. “Shit Popper” toca temas como la violencia de género y “Different Category” describe la disparidad de género, las diferencias entre las oportunidades para las mujeres negras y las mujeres blancas; y como ella son el último bastión en la diferencia de género.

Hay que retomar el concepto de que este disco fue presentado como un álbum de comedia, que las letras son sumamente explícitas, crudas, violentas, y hasta misándricas. No es un disco family friendly, es por eso que Columbia Records decidió sacar su logo de la tapa y solo vemos que pertenece al sello No Face. Esto no le cayó muy bien al productor Mark Sexx, mismo tildó de “hipócrita” al director de la compañía. Russell Simmons dijo que la intención de sacar el logo más importante era que ellas “pudieran armar su propio camino”, pero también que, a sabiendas del tipo de llamados que podían caer en las oficinas, solo “quería protegerlas del abuso”.

Quienes en su momento escucharon el disco a escondidas o tildaron a las Bytches de vulgares, hoy las describen como “adelantadas a su tiempo”. Esos “chistecitos” no eran más que un reflejo de opresiones y violencias sistemáticas que se viven a diario. Una comedia a lo Dave Chappelle: donde no sabes si te podes reír o no, porque lo que te está contando es sumamente trágico. Caminar entre lo políticamente correcto y lo contracultural no es fácil, ahí es donde brilla el chiste. Lyndah y Tanisha lo llevaron a un escalón más y se comieron más odio que flores. No hubieron más discos después de este, ya se habrán dado cuenta de por qué. El tiempo les va a dar el lugar que merecen. Mientras tanto no queda otra que buscar entre las pocas canciones que dejaron salir.

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